"

Cuando iba a abastecerse al Mercado de las Pulgas, se pasaba tres días sin volver a casa, en “expedición”, como él decía. Lo volvían a traer. Entonces profetizaba: “El porvenir ya veo yo cómo va a ser… Como una orgía interminable va a ser… Y con cine dentro… Basta con ver cómo es ya”.

Veía más lejos incluso en esos casos: “Veo también que habrán dejado de beber… Soy el último, yo, que bebe en el porvenir… Tengo que darme prisa.”

"
— de Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinand Céline.